Materiales de dibujo para prototipado de papel
Lunes, 3 de Julio de 2006Daniel Torres Burriel ha escrito una bonita apología del prototipado en papel, con lápiz de madera y goma, con sosiego y sin la radiación del monitor. Suscribo todo lo que Daniel dice. Además, me ha evocado el olor a papel y madera, me ha tocado la fibra sensible, mi debilidad: el material de dibujo.
El lápiz que propone Daniel, el amarillo y negro, se acaba pronto (de eso se trata). Mejor sustituirlo por el clásico Mars Tecnico, también de Staedtler. Un lapicero indestructible. Cayó uno en mis manos hace 10 años, junto con una caja de minas. No una cajita, una caja. Tengo minas para los próximos 8 años.

Añado también un buen cuaderno de bocetos (”sketchbook”) tamaño A3 y con suficiente gramaje para aguantar lápiz y rotuladores sin empapar las páginas. Unos 90-100 g./m2 deberían ser suficientes. Es importante que el papel sea suficientemente rugoso para que el lápiz marque sin problemas, para que no tengamos que usar mina muy blanda, o nos ensuciaríamos mucho las manos. También es bueno que además de anillas tenga un troquel que permita separar hojas cómodamente. Hay muchas marcas decentes. Canson, por ejemplo, tiene cuadernos muy decentes por menos de 10-15 euros.
Podemos complementar con un buen rollerball negro, a ser posible un Lamy Accent Black, con suficiente peso en la zona inferior. Para los viajes de aventura, a la oficina del cliente, a la sala de reuniones, mejor llevar un 4 en uno. El Lamy 4 Pen equilibra muy bien el peso y no sientes que las minas le bailan en el interior. Muy resistente.

¿Rotring? Nah! hace tiempo que me olvidé de ellos. Han perdido mucha calidad y parecen más preocupados en emular los diseños Porsche que en hacer bolígrafos que no se descascarillen.
Por último, para los colores, llevo un tiempo enamorado de los rotuladores Muji, los de gel, claro. Me gustan mucho los de 0,5mm y los de doble cabeza, de trazos más gordos, con sus colores tan 2.0

Muji también tiene buenos blocs de bolsillo (A7). Son una estupenda alternativa a los caros y sobrevalorados Moleskine, tan de moda últimamente.

Lo confieso, soy un sibarita de papelería técnica. Podría continuar, pero mejor me callo ya o me vais a terminar de aborrecer.








