Archivo de la categoría "diseño de producto"

Tom Peters va y demuestra el ROI del diseño.

Lunes, 9 de Septiembre de 2002

Detalle de la portada de Obsesión por el Diseño!

Vale que escribe libros de autoayuda empresarial, y vale que no es tan riguroso como sería deseable… Pero Tom Peters acaba de sacar un libro que merece que nos quitemos el sombrero.

En las 175 páginas de Obsesión por el Diseño! se logra lo que mucha gente dentro de nuestro sector lleva años intentando demostrar:

el Diseño genera retorno de inversión

(y se refiere a Diseño con D mayúscula, o sea, funcion y forma juntas).

El libro plasma, de una forma sencilla, emocionante y muy estimulante, cómo las empresas que aplican una filosofía de diseño en su actividad, logran diferenciarse del resto. Para Peters, el diseño es muchas cosas a la vez. Una de ellas es la plasmación del branding. Otra mejor aún es la diferencia entre sentir afecto o desprecio por un producto.

Los escépticos pueden echarle un vistazo a la página del libro, albergada en el site de la editorial Nowtilus. Allí encontrarán un pdf con las primeras 34 páginas del libro, además de reseñas, comentarios, extractos y muchas más cosas.

Es paradójico que sea un gurú empresarial quien haga la defensa del diseño que ahora mismo necesitamos. Y además por menos de 10 €.

Dieter Rams y el diseño en la Braun.

Martes, 16 de Julio de 2002

Phonosuper, de 1956

Dieter Rams ha sido la cabeza pensante de los diseños de la casa Braun durante muchos años. Su primera aportación a la firma fue el Phonosuper (en la imagen), en 1956, apodado “snow white’s coffin” (ataud de blanco nieve). Se trataba del primer combo fonógrafo/radio que, a pesar de combinar funciones de dos aparatos distintos, conservaba una simplicidad de lineas y funcionamiento asombrosa.

Contemplando algunos de los diseños de Rams, podemos ver que su enfoque era claramente reducionista, llegando a crear lo que algunos denominan el “estilo Braun”.

A pesar de ser conocido por el diseño de electrodomésticos, Rams también diseñó algunos muebles, llegando a crear piezas que rozan la perfección, como el Sistema Universal de Estanterías 606 (de Vitsoe). Se trata, sin duda alguna, de un ejemplo espectacular de flexibilidad y escalabilidad.

En esta entrevista al diseñador, podemos conocer un poco más de sus planteamientos sobre forma y función, o de sus preferencias en diseño.

El clipper: cuando forma y función se confunden.

Sábado, 6 de Julio de 2002

Imagen del Sea Witch, el clipper más veloz

Los clippers fueron grandes veleros motorizados de principios del s. XIX, capaces de alcanzar altísimas velocidades de crucero. Habían sido diseñados para el tráfico de opio con china, y la velocidad era esencial. Sin embargo, precisamente por esas mismas características, acabaron sirviendo para el transporte de pasajeros.

El diseño de este barco sirvió de ejemplo a Van de Velde y Le Corbusier para explicar cómo la función en estado puro podía convertirse en belleza.

Sin embargo, Paul Mijksenaar explica cómo muchas de las características formales de estos barcos servían a propósitos distintos: su hinchado velamen y las grandes chimeneas pretendían transmitir “una poderosa sensación de grandeza”, y los interiores fueron diseñados para tranquilizar a los pasajeros para “distraerlos de los aspectos menos placenteros, como los mareos y los peligros inherentes a cualquier viaje marítimo.”

De algún modo, este ejemplo muestra lo difícil que resulta establecer la frontera entre forma y función, o estética y usabilidad, si se prefiere; especialmente cuando ambas sirven a un fin claro.

Por cierto, el clipper de la ilustración es el Sea Witch, capaz de viajar de China a Nueva York en 74 días, dándo la vuelta al mundo en tan solo 194 jornadas marinas. En The era of the Clipper Ships se puede aprender mucho acerca de estos asombrosos ejemplos de diseño.

Usabilidad inherente vs. usabilidad aparente (el experimento de los cajeros).

Miércoles, 19 de Junio de 2002

imagen de un cajero automático

Hace unos días, Eduardo Manchón publicó un excelente artículo sobre la relación entre estética y usabilidad. En el artículo, se repasan los casos en los que la estética va en detrimento de la usabilidad con mucho acierto.

El artículo se centra especialmente en los webs de contenidos en internet, donde la sobreornamentación no sólo causa ruido, sino que aumenta los tiempos de descarga, contribuyendo a que el usuario tenga una percepción negativa del sitio que está usando.

Sin embargo, esto puede no ser siempre así.

En 1995 dos investigadores japoneses llevaron a cabo un estudio para evaluar cómo la estética afectaba a la percepción que los usuarios tenían de la usabilidad de un interfaz. Para ello, tomaron una muestra de 252 usuarios y les observaron mientras usaban dos interfaces de cajero automático distintos:

Cajero 1: con problemas evidentes de usabilidad, pero con un alto componente estético.

Cajero 2: con mejor usabilidad, pero un componente estético peor.

Durante la observación registraron tanto los problemas de usabilidad real (usabilidad inherente), como los problemas de usabilidad percibidos (usabilidad aparente).

Sorprendentemente, el resultado fue que el cajero 1 se valoraba como más usable, a pesar de que ese dato no era objetivamente cierto. De esta forma, quedaba demostrado que la estética influye en cómo se percibe la usabilidad de un interfaz (Kurosu y Kashimura, 1995).

El estudio recibió críticas de investigadores que atribuían los resultados a factores culturales. Al fin y al cabo, los japonenes son gente que valora mucho los aspectos estéticos de la tecnología.

Para demostrar que el estudio de Kurosu y Kashimura no era válido, un israelí repitió el experimento con usuarios de su país, tradicionalmente más inclinados hacia la facilidad de uso y menos hacia la estética.

Las conclusiones del segundo estudio no sólo validaron el primero, sino que en el caso de los israelíes esta “ilusión de usabilidad” era aún mayor (Tractinsky, 1997).

Esto no significa en absoluto que la ornamentación innecesaria desemboque en percepción de usabilidad. Más bien habría que limitarse a concluir que en la percepción de la usabilidad no sólo influyen aspectos objetivos, sino que hay un componente muy grande de variables emocionales.

Experiencia de usuario en el supermercado.

Jueves, 13 de Junio de 2002

supermercado.jpg

Paco Underhill es el fundador de Envirosell, una empresa que, desde hace algunos años, ofrece consultoría sobre diseño de entornos para establecimientos comerciales.

Su trabajo consiste en estudiar, mediante técnicas de observación y análisis cuantitativo, el comportamiento de los consumidores en los establecimientos: cómo les afecta la forma en que se ordenan los productos, las dimensiones de los pasillos, la iluminación, etc.

De su trabajo han salido algunas ideas que ya podemos ver en cualquier centro comercial, como por ejemplo el concepto de “zona de transición”, que es el espacio físico que necesita un consumidor que entra en un establecimiento para adecuarse a las nuevas condiciones de luz, temperatura y ruido, antes de poder fijarse en cualquier producto o promoción.

Si se nos permitiera la analogía, diríamos que Envirosell estudia la experiencia de usuario en entornos físicos.

Underhill sacó, hace ya algún tiempo, un libro muy interesante: “Por qué compramos, la ciencia del shopping“. En él expone las conclusiones de muchos años de trabajo con clientes de talla mundial y miles de horas de grabación y observación. Desgraciadamente, el libro pasó sin pena ni gloria por nuestro entorno profesional, quizás debido a que el diseño de la portada no hace justicia con los temas que se tratan dentro.

Los que quieran una vista previa del libro, pueden echarle un vistazo a la sección de artículos del site de Envirosell, que tampoco está nada mal.

Bauhaus: la forma sigue a la función.

Sábado, 1 de Junio de 2002

Fotografía del edificio principal de la Bauhaus, en weimar

La célebre frase “la forma sigue a la función” (las tres F en inglés: form follows function), era uno de los principios fundamentales de todo el diseño de la Bauhaus, aunque hay quien atribuye su autoría original a Lloyd Wright o incluso al también arquitecto Louis Sullivan.

Es muy fácil oir esta frase en los círculos de diseño en los que la usabilidad es protagonista. La frase es tan bella en si misma que facilita cualquier argumento en contra de la estética en el diseño. Suele emplearse para defender la ausencia total de estética. Sin embargo, esa interpretación no es del todo acertada. Como dijo el propio Lloyd Wright en cierta ocasión: “Form follows function - that has been misunderstood. Form and function should be one.”

La frase significa que la forma (sus dimensiones y apariencia) debe reflejar la función a la que el objeto sirve. El ejemplo clásico es el de la silla: si sirve para que una persona se siente, sus formas deben consistir en la combinación de superficies necesaria para garantizar el reposo del cuerpo humano. Las formas que no sirvan a esa función son superfluas.

Eso no significa, en modo alguno, que deba prescindirse de la forma, o siquiera de la ornamentación en el diseño, sino que estos sirven a un fin. Sin embargo, en un objeto de diseño (desde una cafetera hasta un interfaz digital), ambos conceptos deben ser uno, y no notarse la intervención de varias “manos” en el proceso, lo cuál es también otro de los objetivos que perseguía la Bauhaus.

Este último punto, el de la fusión de técnicas y saberes en el diseño y en el diseñador, es tan bello y tan actual que me gustaría dedicarle otro post más adelante.

La historia de la televisión es la historia de cualquier tecnología.

Martes, 28 de Mayo de 2002

tele.gif

Este site sobre la historia de la televisión contiene multitud de material que puede sacarnos, como mínimo, una sonrisa.

En si mismo demuestra que la modernidad es relativa, y que estamos trabajado en algo de lo que nuestros nietos se reirán. Sea como sea, a quién no le hubiera gustado participar en el diseño de los primeros mandos a distancia?