Ayer me pasé el día en la Desconferencia 01, el primer encuentro entre profesionales de la interacción donde se aprende y se aporta conocimiento simultáneamente.

Valió la pena montarlo. Y desde luego, fue un lujo haber participado.
El encuentro empezó alrededor de las 11h de la mañana, en las flamantes nuevas oficinas de The Cocktail. Todo el mundo allí, como un clavo. Algunos un poquito asustados porque no tenían mucha experiencia hablando en público, otros tímidos porque no conocían casi a nadie, pero se respiraba la camaradería.
Dentro de poco estarán disponibles los audios y videos de las charlas. Prefiero no resumirlas ni valorarlas una a una, pero os podéis imaginar: algunas se me hicieron muy entretenidas, otras me sembraron dudas y un par de ellas me resultaron muy muy inspiradoras.
Se tocaron muchos temas diferentes, desde cuestiones prácticas sobre prototipado, CMS o checklists de evaluación hasta reflexiones más teóricas sobre el tipo de proyectos que queremos hacer, sobre cómo trabajar mejor o cuáles son nuestras motivaciones.
Comparen eso con un curso de 500-1000 eurazos donde se empieza con eso de “¿qué es la usabilidad?, según el ISO/IEC 9126 es la medida…”. No hay color.
A pesar de que hubo tantos temas como ponentes, todo se relacionaba con todo en los turnos de preguntas. Era como un haz de hilos que se van entretejiendo en cordeles y que poco a poco forman una cuerda gruesa, sólida y resistente, capaz de aguantarlo todo.
Valió la pena, decía. Por lo que aprendimos todos y por ese sentimiento tan especial que queda después, como de complicidad con la gente que estuvo, como de “ahora estamos todos alineados”. Sí, tenemos que seguir debatiendo, enseñando y aprendiendo entre todos, pero hemos hecho una puesta en común tremendamente útil.
Esa sensación, sí, es muy difícil de describir. No creo que sea exclusiva de la desconferencia. De alguna forma se había materializado allí y en ese momento, aunque es algo más amplio, que se concentra alrededor de ciertas listas, ciertas ciudades, ciertas personas.
Si damos por buena la definición de la RAE, estamos ante una generación:
Generación: conjunto de personas que por haber nacido en fechas próximas y recibido educación e influjos culturales y sociales semejantes, se comportan de manera afín o comparable en algunos sentidos.
Algo de eso hay, ¿verdad? Está claro que estamos ante un grupo de gente más o menos diferenciado del resto, que comparte pasión por el diseño de interacción (en cualquiera de sus facetas), que tiene un enfoque común, que comparte imaginario…
Ahora falta que alguien la bautice.