Diseño de interacción para La Coctelera.

qué mona la criatura, se parece a su padre

En este blog no acostumbro a hablar de mi empresa o de los proyectos en los que participo. Hoy haré una excepción. Quisiera comentar algunas cuestiones de diseño de La Coctelera, un proyecto con factura The Cocktail en cuyo diseño me he implicado.

La Coctelera es una herramienta de publicación de blogs como las demás, pero muy diferente. Tiene algunos elementos diferenciales: la interfaz de usuario, la oferta de características y la robustez en la tecnología.

Algunos de los planteamientos que se han seguido en su construcción:

Navegación mediante Mapeado Natural:

La interfaz del usuario posteador tiene un rasgo completamente diferenciador. Se trata de un diseño basado en mapeado natural (Norman, 1983). Consiste en un menú que visualmente replica la estructura exterior del blog. Si el usuario quiere cambiar el título de su bitácora, pulsa sobre la zona del título del mapa. Si quiere revisar posts anteriores, pulsa sobre la falda de la página, donde se van quedando los posts anteriores. En la ilustración de este post se pueden ver tres estados diferentes del mapa de navegación.

Todo lo que no es señal es ruido:

Los que me conocen saben que soy muy pesado con esa frase. Creo que resume al máximo la filosofía de diseño que hemos seguido con La Coctelera. ¿Elementos superfluos? No gracias. Nos hemos pensado cada píxel de la interfaz para que no haya nada arbitrario. Nada de “pon aquí un adornito” o de “ponlo aquí que cabe”.

Diseñar para lo más probable, y no para todo lo posible:

Es muy fácil confundir “probable” con “posible” cuando se está diseñando una aplicación. Sin embargo, son dos conceptos muy distintos. Diseñar para lo más probable significa sacrificar usos residuales, poco probables o minoritarios. Supone diseñar para el grueso de usuarios y taparse los oidos cuando suena eso de “y si un usuario quisiera…”.

Evitar el elementismo rampante:

Con La Coctelera existía (y existe) el peligro de que acabemos definiendo servicios y diseñando para nosotros o para gente como nosotros. Eso es lo que Norman define como “Elementismo Rampante” (rampant featurism). Todos los que hemos participado en la conceptualización y el diseño de La Coctelera tenemos blogs desde hace años y somos usuarios muy avanzados. Tenemos patrones de uso que poco tienen que ver con los de las nuevas hornadas.

En todo momento hemos intentado tener claro que no se trataba de superar las herramientas actuales con más características y flexibilidad. Se trataba de aplicar el “menos es más” de Mies van der Rohe.

Las fases beta están para aprender

La Coctelera es un proyecto abierto, pero todavía en fase beta. Los primeros usuarios nos están ayudando a descubrir errores y omisiones que poco a poco iremos corrigiendo. Será interesante ver cómo evolucionar la interfaz a medida que cambien los patrones de uso de la mayoría de usuarios.

Ah, por cierto, ahí va un par de muestras de arqueología coctelera: ejemplo 1 y ejemplo 2.

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