El Mini: 4 personas y 27 botellas de ginebra.

Invitado especial: John Williamson

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Todo buen diseño soluciona un problema. Por eso, el Mini no es sólo un automóvil, sino que es una brillante solución centrada en el usuario.

A mediados de los años 50 Leonard Lord, presidente del British Motor Corporation, harto de los “coches burbuja” fruto de la crisis de Suez, encarga a su director técnico Sir Alec Issigonis (1906-1988) un mini-coche como Dios manda. Tenía que ser: popular, económico, de bajo coste, capaz de transportar cuatro adultos (y su equipaje) cómodamente y todo sin medir más de tres metros de largo.

Issigonis se enfrentaba a un problema de espacio para sus cuatro ocupantes. La optimización del espacio interior fue su obsesión y la clave para la solución. Tenía carta blanca para realizar su diseño. Realmente no invento nada nuevo, sino que optó por soluciones ya existentes pero que nadie había organizado de tal forma que solucionase el problema de espacio reducido.

Issigonis se enfrentaba a varios problemas, tanto mecánicos como de diseño interior. Utilizando el ingenio, consiguió encajar todos los elementos mecánicos (logrando además utilizar tracción delantera) en escasamente 1,40 metros de ancho y así consiguiendo un ratio de 20% mecánica, 80% habitáculo. Una vez resuelto ello, se abocó a la labor de organizar el espacio interior para que pudiera albergar 4 personas cómodamente y, por supuesto, lo que quisieran llevar consigo.

Así, suprime el tradicional tablero del salpicadero para obtener una especie de “bandeja” para que los ocupantes depositen allí sus cosas. En el centro del salpicadero agrupa el velocímetro, cuenta-millas, nivel de combustible y las luces indicadores en un sólo reloj. Otra solución ingeniosa fue el uso de ventanas laterales corredizas en vez de descendentes. Esto liberó el hueco de las puertas para “codo-espacio” y para unas amplias bolsas que pudieran albergar el perfecto Dry Martini según Issignosis: 1 botella de vermut y 27 de ginebra. Por supuesto el mini también tenía bolsas traseras para el hielo y las aceitunas.

Aspectos del diseño exterior también se tuvieron que diseñar para ganar espacio en el habitáculo. Detalles como las bisagras de las puertas a la vista o la “costura” exterior de los paneles contribuyeron a ahorrar espacio. Casi todos los coches a partir del Mini son diseñados con un chasis monocasco y con tracción delantera. Algunos consiguen ese ratio de 20% mecánica, 80% habitáculo. Pero, ninguno en menos de 3 metros de largo.

Además de hacer un coche pequeño y completo ¿Cuál fue realmente el mérito de Issigonis? Diseñó un coche que estuvo en producción más de cuarenta años, que se fabricó no sólo en Inglaterra, sino en Italia y España y que ganó tres campeonatos mundiales de rally entre su palmarés. Pero sobre todo diseñó un automóvil enfocado al usuario; a su comodidad, su economía y su movilidad. Un diseño que no se centraba en la estética, sino en diseñar desde dentro hacia fuera. Y se transformó en un mito.

Firma de John Williamson

John Williamson (1963) es un apasionado de los coches. Trabaja en IconMedialab Iberia como director de arte, diseñando herramientas digitales.

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