Tarjetas de seguridad aérea: diseñar para cuando las cosas van mal.

Colecciono tarjetas de seguridad aérea. Sí, esos folletos que hay en los asientos de los aviones con instrucciones de qué hacer en caso de que “algo salga mal”. No es algo snob, de verdad, es deformación profesional.
Hace no demasiado, se publicó Design for Impact, un libro sobre estas tarjetas, en el que se hace un repaso histórico a este tipo de diseño desde sus inicios, allá por los años 30. El libro, escrito por Eric Ericsson y Johan Pihl, todavía no ha caido en mis manos, pero sólo con haber leido que está repleto de ejemplos, ya se me hace apetecible.
Las tarjetas de seguridad aérea son muy interesantes desde un punto de vista de diseño de información. Su función no es sencilla: tienen que explicar de forma extremadamente clara cómo proceder en situaciones extremas, y tienen que hacerlo con un lenguaje completamente gráfico, que pueda ser entendido sin leerlas o sin saber idiomas.
Con echarle un vistazo atento a una tarjeta, nos damos cuenta de que hay una jerarquía visual muy importante: unos elementos deben destacar (chalecos, cinturones, salidas…) y otros deben estar en segundo plano (maniquíes, expresiones…). Otro aspecto interesante es la relación entre abstracción y detalle, siempre difícil, y que varía según el criterio de cada diseñador. Y por último, también hay que prestar atención a las diferentes formas de usar el color, o de representar conceptos abstractos, como peligro o movimiento.
Lo más interesante de comparar distintas tarjetas es la posibilidad de ver diferentes enfoques para el mismo mensaje, pues todas las tarjetas dicen lo mismo. De un vistazo, se ven aciertos y errores, diferentes formas de explicar la misma cosa… Y se aprende, sí señor.
La colección de Sammy Leung es una de las más extensas que hay publicadas en la red. También en Thirty Thousand Feet hay buenos enlaces del tema. Son ejemplos de todo el mundo, y de épocas distintas. Resulta curioso ver como las diferencias culturales se acaban reflejando, por mucha abstracción que haya que hacer. También las modas se deslizan a veces. Basta con fijarse en los aparatos tecnológicos, los peinados, las ropas de los pasajeros…
En la película El Club de la Lucha, aparece una tarjeta un tanto especial. Tiene algo diferente que también da que pensar: los maniquíes reflejan el pánico en sus caras, que sería lo lógico en esas situaciones extremas, ¿verdad?. Sin embargo, en las tarjetas reales todo son caras sonrientes. Sería interesante ver el efecto de esa tarjeta tan particular en un vuelo de verdad.
Aunque es muy conocido, el site Airtoons tiene una colección hilarante de viñetas de seguridad aérea, vistas con un enfoque bastante especial. Es ya un clásico de la red que no puede dejar de visitarse, de verdad.
Mi colección personal se nutre, principalmente, de donaciones. Si alguien tiene algún ejemplar exótico y quiere colaborar, no tiene más que hacérmelo saber. Le estaré eternamente agradecido.