Tipologías y estilos en el etiquetado social
La motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social condiciona la eficiencia del sistema para el colectivo de usuarios. Tenemos asumido como un axioma que la suma de comportamientos individuales “democratiza” y beneficia al sistema general. Sin embargo, no en todos los sistemas hay diversidad homogénea de taggeadores ni las sumas son siempre normalizantes. Al contrario, hay estilos muy marcados de tagging y hay entornos que funcionan mejor o peor precisamente porque en ellos predomina uno u otro estilo de tagging.
En la reciente Desconferencia 01 Ana Núñez proponía escenarios donde el tagging social fuera el rey. Sugería entornos en los que se dejara a los usuarios que fueran quienes, mediante etiquetado social, hicieran una “versión libre” del catálogo de una tienda, pasando de taxonomías corporativas. Este sistema sería apropiado para entornos con usuarios muy diferenciados, muy “clan”, que se conocen entre ellos y que conocen el “producto” casi mejor que el dueño del lugar. El resultado de aplicar una idea así sería, por ejemplo, una tienda de ropa donde la clasificación es menos “racional” y más asociada a valores, ideas e imaginario compartido por los usuarios.
La idea subyacente a esta reflexión es que un grupo de usuarios con unas características definidas taggeará de una forma única y muy definida. Por lo tanto, imprimirá una configuración diferenciadora al entorno sobre el que actúa.
Después de observar mucho el patrón de uso de Del.icio.us y Flickr, podemos sugerir cuatro estilos muy diferenciados de tagging (y sus consecuencias en el sistema):
1. Etiquetado egoísta
Etiquetamos algo con términos que nos sirvan para encontrarlo si después lo necesitamos. Usamos etiquetas muy significativas para nosotros, pero carentes de significado fuera de su contexto personal. Ejemplos: “trabajo”, “vacaciones”, “pendiente de leer”, “para Juan”, “cursillo”.
Con el tiempo, a medida que aumenta el número de ítems etiquetados, algunos usuarios tienden a sistematizar su estilo mediante etiquetas temáticas generalmente aceptadas. Tarde o temprano toca ordenar la casa, y esto se hace usando más etiquetas temáticas o adjetivas (”fotografía”, “webdev”, “divertido”) y menos etiquetas de acción (”para yusef”, “pendiente de leer”, “maruchi”). Esta evolución hace que el etiquetado siga siendo egoísta, pero gane mucha utilidad social.
- Beneficio social: Variable (de poco a medio), según la madurez del taggeador. Cuando usa términos más personales, el etiquetado egoísta llena de anomalías y ruido el sistema. Cuando el usuario empieza a sistematizar el etiquetado (usando etiquetas más temáticas) aumenta el beneficio social.
- Motivación: La motivación para etiquetar egoistamente es alta. Lo hacemos para nuestro propio beneficio.
2. Etiquetado Amiguista
Etiquetamos algo para compartirlo con otras personas de nuestro círculo (amigos, colegas, compañeros) y usamos términos consensuados y desconocidos para el resto. Ejemplos: “desconferencia”, “cadius”, “asobine”,
- Beneficio social: Alto. Este estilo de etiquetado aporta más bien poco a los grupos grandes, pero es sumamente útil en grupos pequeños. Eventualmente, puede que un tema minoritario pase a ser de dominio público y el tag cobre especial relevancia (ej: “blogosfera”, “ajax”).
- Motivación: La motivación en el etiquetado amiguista es muy alta: sirve para compartir y para reforzar el sentimiento de comunidad entre un grupo.
3. Etiquetado Altruista
Etiquetamos algo con el afán sincero de compartirlo con el resto del mundo, eligiendo las etiquetas que creemos que son más descriptivas, conocidas y generalmente aceptadas. Ejemplos: “música”, “años 60″, “clásicos”, “pop”, “the beatles”.
- Beneficio social: Muy alto. Este estilo de etiquetado es el que más contribuye a facilitar la recuperación de información al resto de usuarios. Es el más generoso.
- Motivación: Baja. Etiquetar así es trabajoso. Y no hay premio por ello. Es difícil que a alguien le motive hacer bien un trabajo para los demás cuando no hay un beneficio directo asociado.
4. Etiquetado Populista
Etiquetamos algo para hacerlo más atractivo y que obtenga visitas. Para ello usamos etiquetas que sean populares y llamativas a la mayoría. Ejemplos: “muy bueno”, “sexo”, “super-interesante”, “top10″.
- Beneficio social: absolutamente ninguno. Es spam.
- Motivación: Alta. Quienes recurren a este estilo de tagging lo hacen buscando un beneficio directo y evidente, aunque la labor de etiquetado sea completamene inutil para la recuperación de información (la suya o la de otros).
En cualquiera de nosotros convive más de un estilo a la vez. No es que haya “etiquetadores egoistas”, sino que a veces etiquetamos las cosas de modo egoista. Depende del momento y, sobre todo, de la cosa a etiquetar. El estilo que usamos puede ser fruto de un esfuerzo consciente y voluntario (etiquetado altruista, etiquetado populista) o bien surgir de forma más natural (etiquetado egoista, etiquetado amiguista).
Si lo representamos gráficamente, usando el beneficio social y la motivación colectiva como magnitudes de referencia, quedaría un gráfico similar a éste:

Las formas de etiquetado que buscan ser útiles al mayor número de gente (la populista y la altruista) son precisamente las que más esfuerzo demandan al etiquetador y menos le motivan. Y viceversa: las más usadas probablemente serán la egoista y la amiguista.
De lo anterior se desprende que si en un sistema van a predominar las formas egoistas y amiguistas, puede que se nos queden muchos recursos “mal etiquetados”. Quizás sea necesario establecer mecanismos de equilibrio para corregir esa anomalía “asocial”.
Uno de esos mecanismos de corrección podría ser el etiquetado profesional: garantizar profesionalmente que todos los recursos tienen un mínimo de etiquetas comunmente aceptadas y conocidas. Y hacerlo conforme a una ontología determinada, para asegurar que existe consistencia entre esos mínimos. En otras palabras, el etiquetado altruista lo pone la casa.
Para concluir, es evidente que los sistemas de etiquetado social pueden ser muy beneficiosos si se aplican bien. Sin embargo, no existe una fórmula mágica para que funcionen solos, pues hay demasiadas variables influyendo simultáneamente. Lo que es evidente es que un sistema de tagging social con vocación generalista no será suficientemente efectivo si no se aplican mecanismos correctores (o equilibradores) desde el conocimiento de las motivaciones y los estilos de los usuarios.
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Post Scriptum (7-08-2006): He hecho algunos cambios en la tipología de etiquetado egoista tras las acertadas observaciones de Yusef Hassan en los comentarios a la primera versión del artículo.
16 de Julio, 2006 - 12:35
Hola Javier,
Muy bueno el artículo. Además, el tema de la motivación en el tagging no es sobre el que yo haya reflexionado más, así que me viene de perlas. Te comento alguna cosa.
Como dices, hay estilos muy marcados de tagging y entornos en los que uno u otro funcionan mejor. De hecho, flickr y delicious poco o nada tienen que ver entre sí en cuanto a patrones de tagging.
Ahora bien, creo que la tipología que presentas es algo rígida sobre el etiquetado egoísta, principalmente cuando se analiza en entornos del tipo bookmarking social (delicious, connotea, citeulike…).
Existe un tipo de etiquetado completamente egoísta que tiene un gran beneficio social (sin que el taggeador tenga en mente ninguna aspiración de compartir o difundir nada). Esto es así porque los tags temáticos, también nos resultan útiles para etiquetar “nuestras cosas”. En cuanto en mi colección personal tenga más de 20 recursos, etiquetas como “toread” o “interesante” no me van a ser útiles tampoco a mi. Ahí es cuando el taggeador utiliza etiquetas temáticas, que le serán útiles a nivel personal para re-encontrar posteriormente lo que haya archivado, pero también resultarán útiles para otros usuarios.
Un ejemplo sencillo: Si yo estoy haciendo mi tesis doctoral y tengo 100 artículos almacenados en delicious, etiquetas como “leetelo” o “estecabronmehapisadolainvestigacion” no me serán de mucha utilidad.
Resumiendo, las etiquetas temáticas, con significación social, también son aplicadas con motivaciones puramente egoístas.
16 de Julio, 2006 - 13:33
Gracias por compartir con nosotros un tema en el que apenas se ha profundizado: la motivación del tagging!
Me asalta una duda, cuando sugieres que una solución a la incosistencia y a la escasa participación de manera altruista (la que mayores beneficios sociales ocasiona), y lo llamas, “etiquetado profesional”, no estariamos volviendo a los inicios ¿la clasificación y descripción por expertos, conllevando un mayor coste y tiempo en los etiquetados de los objetos?
Ganaríamos en consistencia, sí, pero a costa de ampliar puntos de vista y dismininuir el campo semático de cada recurso… y se dilatarían enormemente los tiempos del etiquetado…
16 de Julio, 2006 - 14:27
Tags, por el interés os quiero…
Y tú por qué etiquetas? ¿qué te mueve a describir los objetos con tags?:
Tipologías y estilos en el etiquetado social. Análisis sobre la motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social: Etiquetado egoísta, etiq…..
16 de Julio, 2006 - 15:14
[…] Esto de internet genera un mar de información. Es por ello que cieron las ” etiquetas” o “taggs”. El cómo utilizarlas es la clave del acceso más fluido a dicho caudal. A continuación un excelente artÃculo que nos alcara mas el punto: “TipologÃas y estilos en el etiquetado social” Recomendado por > Vease además […]
16 de Julio, 2006 - 15:54
interesante post + aportaciones estelares
me parece curiosa la necesidad que surge de comprender la formación de estas arquitecturas de información. creo que yo me he apalancado más en intentar comprender los efectos que las causas, proque creo que éstas, no siempre estan directamente relacionadas con el resultado que se obtiene. o los modelos que nos ayudaban a evaluar cuándo un sistema de recuperación de información tenían más o menos éxito: la exhausitivdad y la precisión de los resultados.
la exhausitivdad, creo que no es un atributo propio del sistema, como mencionas, sino a los resultados que se obtienen de utilizarlo.
con respecto al etiquetado altruista: lo bueno de estos sistemas es que devuelves el mismo favor que te estas haciendo a tí mismo. quiero decir, que en lo que se convierta tu “micro-vocabulario” de tags, será más o menos específico, con tags más amplios o reducidos en función del tipo de uso que hagas de ellos, la forma en la que te acostumbres a utilizarlos para describir o para recuperar objetos.
he visto conjuntos de tags de usuarios que bien podrían exportarse a un owl (una ontología en toda regla) y dejarse compartir por el resto
con respecto que el “mecanismo de corrección” al que haces referencia, nos devuelve a un sistema de “control”. volveríamos a aplicar vocabularios controlados, con la deferencia de no ser jerárquicos. claro, nos devolvería al discurso de siempre. a los orígenes.
muy relacionado con el “etiquetado profesional” que mencionas, veo las teorías del “triplet del tagging”. o como el valor de un tag vendrá condicionado del sujeto que lo aplique y directamente relacionado con el recurso que se describa. nos llevaría a la generación y uso de “vocabularios expertos” que, también, creo sólo tendrían éxito en entornos muy controlados y específicos (profesionales, de conocimiento, con menos vocación de compartir).
por eso creo que la puntilla no vendrá dada por controlar el número de etiquetas, o definir el estilo que dotaría de más valor a la descripción y a la recuperación. yo creo más en formas de “orientación”. en cuanto a que no habrá control sobre el modo, sino sobre la dimensión.
creo en dimensiones, o facetas, que aunque controladas en principio (ofrecer un mantel de posibilidades a veces ayuda, no coharta) puedan adpatarse de manera constante a las necesidades de las personas.
claro, es más fácil generar modelos fiables de facetas cuando la audiencia es conocida o ligeramente previsible. entornos cerrados, y los productos no son sólo contenidos creados por y para ser consumidos en ¿internet?.
propuse el ejemplo de una tienda precisamente por eso.
suscribir, por último, tu conclusión final: la mezcla de tipologías de descripción es evidente. el mismo método de descripciones libres y no orientadas (el tagging como se entiende hoy) exige y obliga a que se den muchas etiquetas que describan un mismo objeto. ocurre de manera expontánea: cuantos más recursos almacenas, más necesidad tienes de hacerlo más ubicuo, y más “manías descriptivas” vas adoptando. mayor, por tanto, la necesidad de discriminar contenidos cuando los buscas. creo que incluso, de manera inconsciente, vamos generando “facetas” indivudales y personales que nos ayudan a describir y encontrar nuestros objetos.
o la tendencia de poner siempre un lugar, una fecha o la traducción al inglés del primer tag
qué emoción, de verdad, comentar en Terremoto ;-P
16 de Julio, 2006 - 20:01
[…] Abstraigo el contenido de los websites al máximo, pensando tanto en mí, como en aquellos peregrinos perdidos que puedan acudir a mi saco. Sé que a veces es difícil, y otras, resulto excesivamente persona. Sé que es muy subjetivo, ¿pero quién dijo que lo social no lo tuviera que ser? Si a mí me vale, ¿por qué a alguna otra persona no le va a valer? ¿Le valdría más si pusiera ocho mil etiquetas para lo mismo dispuestas sin orden ni concierto? Comparando con otros que conozco, no tengo muchas etiquetas para todos los enlaces que acaparo. ¿Por qué? Porque en semejantes marabuntas no encontraría nada. Y en del.icio.us tengo que encontrar lo que dejé algún remoto día allí. Es una herramienta esencial para mí, que mimo y cuido como un Tamagochi. Hoy, al llegar de un relajante fin de semana en La Rioja, me he encontrado con este post en terremoto.net que encuentro de gran interés. Todo esto lo escribo por eso.Technorati Tags: etiquetado, del.icio.us […]
16 de Julio, 2006 - 23:38
Hola a todos,
Interesante análisis, y muy acertado… si tomamos “El Sistema” como algo cerrado y dado. Pero se supone que los sistemas se hacen y se cambian, por lo que, si bien preguntarse y responderse las cosas malas que pueden pasar en un sistema es un paso necesario, lo realmente chachi es preguntarse cómo ha de ser el sistema para que no pasen.
Quizá estudiar tanta Economía me ha tostado el cerebro, pero tiendo a plantearme cualquier problemática humana como un problema de incentivos. Porque al final, más allá de ideologías, de culturas, de formación, la gente actúa según sus incentivos, que son lo que le da de comer (física y metafísicamente hablando).
Un sistema en el que aquello que es beneficioso para el sistema en sí no reporta ningún beneficio alguno para los usuarios como individuos (un sistema en el que sea cierto tu gráfico), está mal planteado; el que crea en los sistemas basados en el altruismo, que se vuelva a Rusia =:-P
Sin embargo, tampoco se trata de convencer, de que la gente se vuelva buena y se esfuerce en etiquetar sin faltas de ortografía; el que crea en la Propaganda, que se vuelva a Rusia también =:-P
Se trata simplemente de alinear incentivos: plantear el sistema de forma que lo que beneficia a los usuarios como grupo (en nuestro ejemplo, lo que llamas etiquetado altruista, pero hay multitud de ejemplos) les beneficie también como individuos. Si no, no lo harán.
Un ejemplo fuera del asunto de la información. Pagar impuestos nos beneficia como grupo: se hacen carreteras para nuestros coches, metros para que vayamos al trabajo, escuelas para nuestros nenes, etc. Sin embargo, muy pocos lo harían exclusivamente por ese beneficio colectivo. Por eso, el Estado añade el beneficio individual de no ir a la cárcel. El Estado es el puto amo alineando incentivos =;-)
Otro ejemplo menos coercitivo: el mudillo del software libre, que muchos conoceréis de cerca. Si funciona tan bien, es porque el modelo se ha diseñado de forma que lo que beneficia al individuo beneficia al grupo también (sobre esto se han escrito toneladas de papel y bytes, no profundizo mucho).
¿Qué beneficio puede obtener el usuario de lo que llamas “etiquetado altruista”? O, en otras palabras, ¿por qué demonios iba alguien a hacerlo? Responder a esas preguntas es la responsabilidad de los que hacen (hacemos) los sistemas; encontrar qué se puede dar al individuo a cambio de que haga lo beneficioso para el grupo y dárselo. Han dado unos cuantos ejemplos por arriba. Otro puede ser la sugerencia de contenidos. Seguro que hay otras mil cosas. Encontrémoslas. Si no va a etiquetar Rita.
Andando un poco más lejos, se puede aplicar el mismo análisis a aquello que es malo para el grupo. Lo que medio en serio medio en broma llamaste SPAM. Podemos dedicarnos a ser martillo de herejes, perseguir espamers, limpiar, fijar, dar esplendor. O podemos diseñar el sistema de forma que no reporte ningún beneficio individual ese daño colectivo.
En definitiva, el reto es crear un sistema donde tu gráfico sea al revés: que el beneficio individual sea proporcional al beneficio colectivo. Que no hagan falta santos, sólo humanos con cerebro. O, como dice una canción, “la alternativa al altruismo inexistente, es egoísmo entendido sin maldad”.
Un saludo.
17 de Julio, 2006 - 2:51
Al fin estamos llegando a darnos cuenta que nos hemos metido en un pantano y las soluciones no parecen convencer a nadie, (quizás los documentalistas amigos sonrían con un yo se los avise y enarbolen palabras claves y lenguaje controlado).
Damos libertad de tag y nos vamos hacia el tag egoísta y los ambientes de encontrabilidad comienzan a tener puntos dispersos por todos lados, vamos hacia el altruismo y por lo que veo son clasificaciones mas afines a los especialistas o a la gente que ronda el ambiente, nos encontramos pero dejamos otros afuera.
En este tema quejaría probar si como en algún post ha sugerido Yusef se mantiene la ley que con mas de 100 personas poniendo tag se normaliza, ¿pero hacia donde?, hacia el egoísmo o hacia el altruismo. Drama filosófico sin dudas.
¿Qué pasaría si al estilo de algunos correctores ortográficos en Web al escribir un tag, me aparecieran sugerencias posibles? ¿Me mantendría terco en mi tag o cedería ante la sugerencia?
Un abrazo y que buen articulo Javier
17 de Julio, 2006 - 8:38
Wow, cuánto comentario de nivelazo. Menuda currada me voy a tener que pegar para estar a la altura y poder contestar a todas las cosas interesantes que se han sugerido aquí. Vamos al lío, un comentario para cada respuesta.
17 de Julio, 2006 - 8:39
Respuesta a Yusef:
Gracias por considerarlo bueno. Uno siempre agacha la cabeza cuando se mete en terreno documentalista, no sea que te caigan collejas. Ahora resoplo de alivio
> creo que la tipología que presentas es algo rígida sobre
> el etiquetado egoísta. […] Existe un tipo de etiquetado
> completamente egoísta que tiene un gran beneficio social
Entiendo lo que dices: existe un uso egoista que involuntariamente beneficia a todos, que se vuelve altruista “sin querer”. Estoy de acuerdo contigo.
El modelo es rígido, sí, porque es una tipologia. Precisamente una de las características de las tipologías es que en la práctica nada es 100% puro ni encaja perfectamente en uno de los cajones. No creo que la rigidez del modelo sea un problema.
Sí me ha dado que pensar lo otro: la persona que taggea egoistamente y con el tiempo aprende que no le termina de resultar útil y acaba haciendo un taggeado más coherente y “ontologizado” para su propio beneficio.
Yo creo que eso es un proceso de transición de una tipología a otra: de egosta pasas a altruista. Lo que no encaja es que sea altruista si el etiquetador no taggea buscando un beneficio colectivo.
¿Tendría sentido repensar la tipología egoista? Quizás sí sea muy cerrada y haya que contemplarla de forma más amplia, como con fases. Fase temprana: mucho tag-basurilla; fase avanzada: más tag temático. Utilidad social: media.
O quizás debamos replantear el etiquetado altruista y llamarlo universalista (sea o no consciente, busca una fórmula coherente en tema y tiempo).
Cómo lo ves?
17 de Julio, 2006 - 8:56
Respuesta a Catuxa:
Gracias Catuxa. No me des las gracias a mi por compartir. Al revés. Os doy las gracias a vosotros por lo que aprendo todos los días leyendoos.
Tú comentabas lo siguiente:
> cuando sugieres que una solución a la incosistencia y a la escasa
> participación de manera altruista (la que mayores beneficios sociales
> ocasiona), y lo llamas, “etiquetado profesional”, no estariamos volviendo
> a los inicios ¿la clasificación y descripción por expertos, conllevando un
> mayor coste y tiempo en los etiquetados de los objetos?
Yo creo que no, que no estamos volviendo a los inicios, sino tomando lo que funciona de ambos entornos.
Yo no estoy diciendo que el etiquetado profesional sustituya al social en algunos casos, sino que lo complementa. Te pongo un ejemplo:
Un sitio de gastronomía que dependa del etiquetado para la RI. En concreto, recuperación de recetas. El etiquetado social aplicado a la receta del gazpacho nos daría etiquetas tipo:
- con pepino
- fresquito
- comida veraniega
- rico-rico
- vegetariano
Lo que yo sugiero es que por defecto y de forma previa, todas las recetas tengan una base de tagging profesional (consistente) para que los tags sociales le den el puntito que sugería Ana en la desconferencia.
Para el gazpacho, el etiquetado profesional debería aportar etiquetas como:
- primer plato
- comida andaluza
- sopa
- menos de 10 euros
Con esos mínimos ya sabes que el gazpacho siempre estará disponible para el buscador, y que no pasará nada si en esa ficha no han aparecido los 100 taggeadores que sugiere Yusef, porque los mínimos ya están cubiertos con suficiente información y consistencia.
Imaginalo de otro modo: se dice que la actividad en un entorno de tagging social sigue una curva de Zipf. Mucha actividad en el tramo superior (el 10% o menos) y de golpe una caida tremenda en el resto de recursos. En un entorno así, las desccripciones del “long tail” son incompletas porque no hay suficiente taggeo altruista. Mejor si lo complementas con un poco de tagging consistente, aunque te cueste dinero. Al final lo que importa no es que el sistema sea “social y democrático”, sino que funcione bien para quien busca y quien aporta. Por eso creo que el complemento vitamínico profesional es bueno y deseable.
17 de Julio, 2006 - 10:00
Respuesta a Ana:
Me alegro de que te parezca interesante. Yo también creo que las aportaciones son estelares. Y
> la exhausitivdad, creo que no es un atributo propio del sistema,
> como mencionas, sino a los resultados que se obtienen de utilizarlo.
Tienes razón, quizás no me expresé bien, pero estoy de acuerdo en lo que dices.
> con respecto que el “mecanismo de corrección” al que haces referencia,
> nos devuelve a un sistema de “control”. volveríamos a aplicar vocabularios
> controlados, con la deferencia de no ser jerárquicos. claro, nos devolvería al
> discurso de siempre. a los orígenes.
En este punto te remito a la respuesta que le he dado a Catuxa. Nada de malo en hacer algunas cosas como se han hecho siempre. De hecho, ¿por qué elegir si puedes tener lo mejor de ambos sistemas?
> yo creo más en formas de “orientación”. en cuanto a que no habrá
> control sobre el modo, sino sobre la dimensión.
No tengo claro a qué te refieres. Podrías ponerme un ejemplo?
17 de Julio, 2006 - 10:17
Respuesta a Porras:
Me alegro de que te parezca interesante
Creo que estamos de acuerdo en esa máxima: el tagging social no puede funcionar (por lo general) si al usuario se le exige un esfuerzo altruista que no tiene beneficio directo.
La primera promesa de beneficio es, evidentemente, que el usuario pueda navegar a través de sus tags, que le valgan casi como le valen las categorías o las secciones.
> Qué beneficio puede obtener el usuario de lo que llamas “etiquetado altruista”?
> O, en otras palabras, ¿por qué demonios iba alguien a hacerlo?
Está claro que el etiquetado altruista es el menos común de todos. Pero sí lo hay, consciente o quizás inconscientemente (Etiquetado universalista?). Te remito a las reflexiones de Yusef y mias, algo arriba en los comentarios.
17 de Julio, 2006 - 10:28
Respuesta a Carlos Neri:
Gracias por los comentarios, Carlos. Me alegro de que te haya gustado.
> En este tema quejaría probar si como en algún post ha sugerido Yusef
> se mantiene la ley que con mas de 100 personas poniendo tag se normaliza,
> ¿pero hacia donde?, hacia el egoísmo o hacia el altruismo. Drama filosófico
> sin dudas.
Claro!!! Para mi esa es la clave. Estoy de acuerdo con Los 100 Taggeadores de Yusef ™, pero estoy convencido de que es casi imposible tener el 60% de registros taggeados todos por 100 hombres fuertes. Por eso creo que el mecanismo debe ser combinado (social-profesional).
> ¿Qué pasaría si al estilo de algunos correctores ortográficos en Web
> al escribir un tag, me aparecieran sugerencias posibles? ¿Me mantendría
> terco en mi tag o cedería ante la sugerencia?
No tengo una opinión muy formada respecto a los tags sugeridos, la verdad. Creo en algún modo de agrupación, pero no se si debe ocurrir cuando el usuario mete el tag o después, a modo de clusterizado. Quizás sea más apropiado así.
Si tú quieres etiquetar gazpacho con el tag “crema”, te molestará que el sistema diga que tiene que ser “cremas”, porque tú tienes tu propio criterio respecto a eso. Es mejor que el sistema, por detrás, las asocie para que cuando alguien busque “cremas” también le salga tu gazpacho con la etiqueta “crema”.
17 de Julio, 2006 - 12:21
wow, vaya currazo respondiendo a comments.
Mi opinión es que hay que replantear el “etiquetado egoísta”. Más temprano que tarde el usuario terminará utilizando etiquetas con beneficio social, aún sin intención de beneficiar a nadie más que a sí mismo.
Se podría añadir otra dimensión a la esquematización (dimensión tiempo), pero creo que sería más sencillo mover el puntito rojo un poco hacia la derecha, dejando como menos beneficioso socialmente al etiquetado populista.
Respecto al tema de los 100 taggeadores que planteaba Carlos, muy relacioando con la ley de Zipf que también recordabas, es un fenómeno útil/interesante en entornos bookmarking social, ya que (al contrario de lo que muchos piensan) la larga cola es desechable. De hecho, el mismo concepto de recursos almacenados en un servicio de bookmarking parte del hecho de que existirá una inmensa larga cola de recursos web que nunca serán almacenados por nadie en el sistema, y por tanto se desechan. El que muchos taggeadores etiqueten un mismo recursos no solo le confiere consistencia en la descripción, sino también interés potencial. Es decir, los recursos mejor descritos son los más interesantes.
Ahora bien, en un comercio o tienda, la larga cola no es desechable, porque son tus productos y quieres venderlos. Quizá la mejor solución sea añadir una capa de tagging profesional como planteáis. Dependiendo de la naturaleza de los objetos, el autotagging (indización automática) también podría ser una solución.
17 de Julio, 2006 - 15:36
Respuesta al segundo comentario de Yusef:
> wow, vaya currazo respondiendo a comments.
jajaja, por eso no quería yo comentarios en terremoto.net, porque los comentarios están al mismo nivel que los posts, y claro, las respuestas tienen que estar también al mismo nivel que los comentarios
Respecto a lo que comentas, creo que tienes razón. Me has convencido. Voy a reformular ligeramente la tipología egoista (y moverla en el diagrama).
> Dependiendo de la naturaleza de los objetos, el autotagging (indización automática)
> también podría ser una solución
Podría. Yo, sin embargo, cada vez me fio menos de hacer algo con máqunas si artesanalmente estará mejor. Cualquier comercial te dirá que su producto es eficaz al 95% en el taggeado. Y eso, en un entorno de sólo 1000 productos ya es un fracaso gordísimo. Si lo puedes hacer artesanalmente, mejor.
Gracias por tu aportación, de verdad.
18 de Julio, 2006 - 12:13
Con el cambio va a quedar mucho mejor
También estoy de acuerdo con que una descripcion mixta, social y profesional es la mejor, pero no se hasta q punto es rentable no tener sistemas automatizados, facilitarian enormemente el trabajo en unos sistemas en los que 1000 objetos, seguramente, sean pocos.
Un placer leerte/leeros, como siempre
20 de Julio, 2006 - 13:27
[…] Javier Cañada hat sich über eben dieses Thema, das «Social Tagging» (Gemeinschaftliches Indexieren) wertvolle Gedanken gemacht: «Tipologías y estlos en el etiquetado social» (in automatischer Google-Übersetzung auf englisch, natürlich - was die Qualität der Übersetzung anbelangt - mit Vorsicht zu genießen, zum Grundverständnis der Inhalte reicht es jedoch). La motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social condiciona la eficiencia del sistema para el colectivo de usuarios. Tenemos asumido como un axioma que la suma de comportamientos individuales “democratiza” y beneficia al sistema general. Sin embargo, no en todos los sistemas hay diversidad homogénea de taggeadores ni las sumas son siempre normalizantes. Al contrario, hay estilos muy marcados de tagging y hay entornos que funcionan mejor o peor precisamente porque en ellos predomina uno u otro estilo de tagging. […]
20 de Julio, 2006 - 13:30
[…] Javier Cañada, autor de Terremoto.net y Macadamia, analiza en “TipologÃas y estilos en el etiquetado social“, las diferentes motivaciones del etiquetado colaborativo en aplicaciones como flickr o del.icio.us, y los resultados que cada una de estas aproximaciones produce en el ecosistema global de la aplicación. Sin comentarios + […]
25 de Julio, 2006 - 14:28
Tipologías y estilos en el etiquetado social…
La motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social condiciona la eficiencia del sistema para el colectivo de usuarios. Tenemos asumido como un axioma que la suma de comportamientos individuales ?democratiza? y benef…
25 de Julio, 2006 - 14:42
Tipologias y estilos en el etiquetado social…
La motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social condiciona la eficiencia del sistema para el colectivo de usuarios. Tenemos asumido como un axioma que la suma de comportamientos individuales ?democratiza? y benef…
25 de Julio, 2006 - 15:34
Tipologias y estilos en el etiquetado social…
La motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social condiciona la eficiencia del sistema para el colectivo de usuarios. Tenemos asumido como un axioma que la suma de comportamientos individuales ?democratiza? ……
30 de Julio, 2006 - 10:35
[…] Asà en Terremoto.NET tratan las TipologÃas y estilos de etiquetado social: La motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social condiciona la eficiencia del sistema para el colectivo de usuario. […]
3 de Agosto, 2006 - 15:45
Me ha encantado la altura, no sólo del post, sino de los comentarios generados…Una buena lectura no sólo se aprecia y valora por la idiosincracia generada por el autor, sino por los vectores armónicos que generan a su alrededor. Y el nivel de los que comentan en este blog es de una altura y profundidad, que ya quisieran los popes de la cita a cambio del “roi la aneca”.
Saludos y salud al que propicia este intercambio inteligente de conocimiento.
p.d.: el otro día leía una crítica a los bloggers por sus tonterías y basura que producían. Desde luego la clave es que la “incultura periodística” solo lee incultura, y por tanto cree que todo es lo único que posee.
»Sólo mediante una disciplina semejante puede el joven experimentar desagrado físico ante la �elegancia� estilística -tan popular y alabada- de nuestros asalariados del periodismo y de nuestros novelistas, o bien ante la �dicción selecta� de nuestros literatos. En tal caso, el joven puede librarse de una vez, y definitivamente, de una serie de problemas y de escrúpulos verdaderamente cómicos; por ejemplo, de la cuestión de si Auerbach, o Gutzkow, es realmente un poeta: semejante cuestión quedará zanjada inmediatamente, cuando el desagrado no permita seguir leyendo ni a uno ni a otro. Nadie debe creer que sea fácil educar el sentimiento propio, hasta llevarlo a ese desagrado físico; pero, por otro lado, nadie podrá esperar llegar a un juicio estético por un camino que no sea el espinoso sendero del lenguaje, y no precisamente de la investigación lingüística, sino de la autodisciplina lingüística.”
Nietzsche. SOBRE EL PORVENIR DE NUESTRAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS
Friedrich Nietzsche. Un texto fruto de una conferencia de 1871
3 de Agosto, 2006 - 17:42
Muchas gracias por tus palabras, Eraser. Entre todos vamos haciendo camino
8 de Agosto, 2006 - 11:36
Me encanta como ha quedado el gráfico.
16 de Agosto, 2006 - 18:11
[…] El último capítulazo del libro está dedicado a lo que llama “la vida social de los metadatos”. Es decir, al etiquetado social y las folksonomías. En este capítulo es prudente y algo escéptico. Ensalza las virtudes del tagging social como nueva forma de acceso a la información. También rechaza las críticas de la vieja escuela documentalista a los nuevos sistemas de categorización. Pero al mismo tiempo reconoce que hay necesidad de vocabularios controlados, controlados por documentalistas tradicionales. Concluye proponiendo las “hybrid metadata ecologies”; es decir, estructuras de metadatos híbridas, donde convivan los vocabularios controladso con los tags de usuario. Éste es un concepto que se me hace cada vez más interesante y necesario. […]
16 de Agosto, 2006 - 18:23
[…] El último capítulazo del libro está dedicado a lo que llama “la vida social de los metadatos”. Es decir, al etiquetado social y las folksonomías. En este capítulo es prudente y algo escéptico. Ensalza las virtudes del tagging social como nueva forma de acceso a la información. También rechaza las críticas de la vieja escuela documentalista a los nuevos sistemas de categorización. Pero al mismo tiempo reconoce que hay necesidad de vocabularios controlados, controlados por documentalistas tradicionales. Concluye proponiendo las “hybrid metadata ecologies”; es decir, estructuras de metadatos híbridas, donde convivan los vocabularios controladso con los tags de usuario. Éste es un concepto que se me hace cada vez más interesante y necesario. […]
16 de Agosto, 2006 - 18:45
[…] El último capítulazo del libro está dedicado a lo que llama “la vida social de los metadatos”. Es decir, al etiquetado social y las folksonomías. En este capítulo es prudente y algo escéptico. Ensalza las virtudes del tagging social como nueva forma de acceso a la información. También rechaza las críticas de la vieja escuela documentalista a los nuevos sistemas de categorización. Pero al mismo tiempo reconoce que hay necesidad de vocabularios controlados, controlados por documentalistas tradicionales. Concluye proponiendo las “hybrid metadata ecologies”; es decir, estructuras de metadatos híbridas, donde convivan los vocabularios controladso con los tags de usuario. Éste es un concepto que se me hace cada vez más interesante y necesario. […]
10 de Diciembre, 2006 - 18:22
[…] En un mini-ensayo que merece la pena leer Ãntegro y despacito, incluidos comentarios, Javier Cañada sintetizó los diferentes tipos de etiquetado social, de acuerdo con las motivaciones personales y con respecto al resto de personas que utilizan el mismo servicio: […]
21 de Diciembre, 2006 - 15:23
[…] En un mini-ensayo que merece la pena leer Ãntegro y despacito, incluidos comentarios, Javier Cañada sintetizó los diferentes tipos de etiquetado social, de acuerdo con las motivaciones personales y con respecto al resto de personas que utilizan el mismo servicio: […]
17 de Enero, 2007 - 13:00
[…] El tagging es sencillo y rápido, pero lleva a convertirse en una actividad tediosa y poco práctica cuando revasamos un lÃmite de tags |X| y llega el momento en que ya no sabemos cómo etiquetar un recurso para no seguir aumentando nuestra nube de tags con sinónimos y variedades de un mismo término; es entonces cuando el fin del tagging (etiquetar para recuperar fácilmente) desaparece y carece ya de razón de ser; al menos el denominado tagging egoista, y en gran parte también el tagging altruista (si uno no es capaz de manejarse con su propio etiquetado menos aún lo serán los demás). […]
18 de Enero, 2007 - 18:12
[…] ¿Por qué la gente participa en los sistemas de tagging social? Javier Cañada propuso una tipologÃa y estilos en el etiquetado social, anque ya se empiezan a ver más propuestas en la red. En HT06, Tagging Paper, Taxonomy, Flickr, academic Article, ToRead, apuntan una serie de puntos: para facilitar una futura recuperación, para contribuir y compartir contenidos, para promocionar los contenidos, para autopresentarse, como medio de expresar opiniones, y para jugar y competir […]
21 de Enero, 2007 - 13:02
Gracias por toda la información. No voy a decir mucho pues es un post antiguo y la conversación parece que ha caducado. Mi duda es si almacenar esta importante contribución … o mejor resumirla en algún post personal (con su enlace).
La idea final que me queda es la necesidad de conciliar lo individual con lo colectivo a la hora de etiquetar, es decir, tener la suficiente capacidad personal (o madurez como tu hablas) de adaptar “mi lenguaje tag” al “lenguaje tag colectivo”.
¿Cual es este lenguaje tag colectivo? Bueno, parece que lo vamos creando entre todos, aunque aun estamos en los comienzos … Mucho queda por trabajar.
21 de Enero, 2007 - 23:03
[…] En relacion al post de Yusef, Consistencia inter-tagging y a lo mucho que se está hablando de las motivaciones que nos llevan a etiquetar los recursos (especialmente el tagging egoista), he sufrido en mis propios etiquetados ciertos problemas a la hora de la recuperación. […]
21 de Enero, 2007 - 23:11
[…] Quizás se confirmarÃa lo que en teorÃa ya se supone. Que las motivaciones para compartir conocimiento sea diferente según el entorno: utilidad individual, utilidad para el entorno cercano y utilidad para el entorno general para el tagging y Inadvertent knowledge, sharing, habit, Copying, experimentation, Reflex, Whim, por ejemplo, a nivel general. Etiquetado como:estadisticas funcionalidad tagging usuarios activos […]
16 de Marzo, 2007 - 16:06
Tengo una duda, hablando ya en general sobre el etiquetado, y no sobre los etiquetadores. Normalmente en los ámbitos más cerrados, más expecíficos he comprobado que hay mucho lenguaje especializado, y aunque se utilizan también etiquetas para dichos temas, normalmente un profano tiende a tener muchos problemas el uso de estas etiquetas, las cuales por contra para los usuarios habituales de la matería son terminos comunes.
Este tipo de etiquetado no es un etiquetado egoista, tampoco es elitista, pues se tiende a la utilización de términos que facilitan la “comprensión” del contenido, pero tampoco terminan de ser del todo satisfactorios para el comun de los usuarios que normalmente desconocen los mismos.
Obviamente estas islas de etiquetado son algo no habitual para el uso de los comunes, pero cuando vamos a realizar investigaciones, información, formación, etc… creo que suponen un inconveniente.
Un saludo
oskar calvo.
2 de Septiembre, 2007 - 14:49
[…] Um dos principais erros que eu achei no texto da Catarino e Baptista é o fato delas encararem a folksonomia da mesma maneira que os sistemas de recuperação da informação, visando o controle e falando que a melhor maneira de melhorar as folksonomias é forçar um aprendizado do usuário. Ai eu fui pesquisar o que leva a um usuário etiquetar algo e achei um texto interessante: TipologÃas y estilos en el etiquetado social […]
4 de Septiembre, 2007 - 17:41
[…] TipologÃas y estilos en el etiquetado social Javier Cañada […]
15 de Octubre, 2007 - 17:18
[…] So, this proccess has two dimensions or steps - personal and social. First, the user marks a piece of information to have an easier access to it later. This kind of selfish behaviour would be the personomy. Then, and more interesting for the rest of the world, it also contributes to a wider classification of articles - the folksonomy. […]
4 de Junio, 2008 - 11:22
[…] So, this proccess has two dimensions or steps - personal and social. First, the user marks a piece of information to have an easier access to it later. This kind of selfish behaviour would be the personomy. Then, and more interesting for the rest of the world, it also contributes to a wider classification of articles - the folksonomy. […]
28 de Agosto, 2008 - 13:11
[…] Javier Cañada no post TipologÃas y estilos en el etiquetado social afirma que existem quatro estilos diferentes de se usar etiquetas e que cada um deles tem o seu benefÃcio social. Veja: […]