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Los elementos del diseño de interacción y la estética.
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El artículo es breve, lo cuál tiene mucho mérito porque obliga a ir al grano y no andarse con rodeos. Heller deja claro que diseño y estética son indisolubles. Plantea que cada rama del diseño encuentra la estética en unos elementos específicos. En el caso del diseño de interacción no se trata sólo de los elementos visuales, sino también de aquellos que le son propios y exclusivos: el fluir. Heller usa la metáfora del baile: cuando una pareja baila hay muchos elementos que hacen que su danza sea estética. Algunos son de superficie (los vestidos) y otros tienen relación con el ritmo y el movimiento. Cada tipo de baile necesita de una forma de moverse, una música y un tempo. Lo he leído con ganas y me ha gustado, me ha hecho pensar. Heller ha tenido mucho valor al meterse en un berenjenal así, hablando de estética. El tema se presta a lecturas facilonas que confunden estética con estilismo y grafismo. Sin embargo, creo que al análisis de Heller le falta algo de precisión a la hora de determinar lo que diferencia al diseño de interacción de las demás ramas del diseño. Si no se acotan bien esas diferencias, difícilmente se pueda profundizar en el concepto de estética en interacción.
Una parte del diseño de interacción consiste en crear espacios donde tiene lugar ese intercambio. Los espacios existen a varios niveles: una pantalla, una sucesión de pantallas... La arquitectura de información es precisamente eso: definir los espacios. La otra parte es el diseño del tiempo. Los diseñadores de interacción estamos constantemente manipulando el tiempo: al decidir los pasos de un proceso, al decidir la cantidad de información que va y viene en cada paso, al determinar si una tarea es abierta o es cerrada... También manipulamos el tiempo cuando decidimos cuánto contamos en una pantalla, si lo hacemos mediante texto o imagen, si son mensajes analíticos o sintéticos, etc.
Si aceptamos que la estética es la consecuencia de percibir algo bello, entonces la estética se encuentra en un conjunto de factores: orden, magnitud, proporción, equilibrio, armonía, simetría, regularidad, etc. La estética de la interacción habrá que buscarla justo en lo que hace al diseño de interacción diferente del resto de diseños: espacio y tiempo. Un sistema interactivo bello no lo es sólo por lo visual sino también por cómo propone los intercambios de información, cómo marca el tempo entre usuario y sistema. Algunas tareas requieren procesos lineales, otras entornos abiertos que inviten a la exploración. Muchas pantallas o pocas, información densa o ligera, hipertextualidad o secuencialidad... Los elementos visuales también contribuyen. En el diseño de cada pantalla se conjugan aspectos como equilibrio, color, proporción y armonía de las formas. En resumen, creo que la relevancia -para el usuario- de cada uno de los elementos debe traducirse en un tratamiento bidimensional más o menos prominente y en un tratamiento temporal más o menos dilatado. Le Corbusier decía que "la arquitectura y la música son hermanas, proporcionando la una y la otra el tiempo y el espacio". Con permiso del maestro, añadamos el diseño de interacción a esa familia. 3 de Sep, 2005 |
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