¿Focus Groups?

Podría empezar suave pero voy a decir lo que quiero decir de golpe y luego lo explico: los focus group son una técnica de investigación nefasta. Deberías evitarla a toda costa si pretendes hacer buen diseño.

Y ahora que lo he dicho, lo voy a razonar.

A menudo se habla del Focus Group como una técnica de investigación de usuario, una práctica que nos sirve para conocer más acerca de los usuarios de un producto, su contexto y su relación con el producto (o la función que busque cumplir). A diferencia de las entrevistas o la observación contextual, en el focus group no sólo se saca al usuario de contexto, sino que además se le hace interactuar con otros en una especie de conversación guiada en la que el investigador espera obtener información. La premisa es que esa interacción entre usuarios hará que aflore más información.

Nada más alejado de la realidad. Esa interacción entre usuarios, ese diálogo es precisamente lo que corromperá, distorsionará y sesgará toda la información que realmente necesitas para tomar decisiones. 

Antes de que alguien me ataque diciendo que es que no tengo ni idea, diré que sí, que he leído mucho sobre focus groups, que he estudiado mucha metodología de investigación social en la universidad y que también tengo experiencia práctica en empresa: ayudé a conducir bastantes cuando era junior y conduje yo bastantes más después. Experiencia no me falta. 

Pero ¿Por qué son nefastos los focus groups?

Los problemas más grandes de un Focus Group están precisamente en su naturaleza, en la interacción entre las personas de las que quieres obtener información. Un focus group crea un contexto que condiciona brutalmente el comportamiento de las personas. De repente, al entrar en una sala con otras que no conocen, a las personas les preocupa más la interacción con los demás que la transparencia. Cosas que ocurren en un focus group:

Dinámicas de poder

Hay gente que busca dominar el grupo, imponer sus puntos de vista y coaccionar a los demás para que les apoyen. Esa gente hará que pases más tiempo moderando que obteniendo información. Lo puedes suplir con observadores auxiliares, pero lo cierto es que cuando tienes a un perfil dominante (y siempre lo tienes), es como cuando cae lejía en el agua. Muere la vida.

Búsqueda de aprobación

Hay gente que busca aprobación y dirá lo que crea que le hará lucir mejor, ser aceptado, ante ti o ante los demás. Y no podrás hacer nada por arreglarlo. No ante el grupo. Usuario perdido.

Timidez o introversión

Hay gente tímida o introvertida que aunque tenga información, no participará. El grupo sólo acrecenta su situación. Serán usuarios valiosos desperdiciados.

Interrupciones

Hay gente que interrumpe, que no respeta el turno de palabra, que supone un coste mayor que el beneficio. Incomodarán a otros, estropearán el flujo natural de la sesión, te fastidiarán el guión… Te pisotearán todo lo que pueda nacer en ese jardín.

Vergüenza

Hay gente que en público siente vergüenza de reconocer cosas (incompetencia o errores con una app, por ejemplo) que sí reconocería en una entrevista cara a cara. Nos pasa a todos. Ciertas cosas sólo se confiesan en la intimidad o en confianza. Usuario perdido.

Mala verbalización

Hay gente que no sabe expresarse, no es buena verbalizando, aunque tenga muy buena información. Esto no es sólo un inconveniente de los focus groups, cierto, pero en un FC añade distorsión extra a la conversación que esté teniendo lugar.

En fin...

Los focus groups tienen muchos inconvenientes y muy pocos beneficios. En realidad ninguno, no nos engañemos. Pueden parecer una forma rápida de obtener información pero requieren mucho trabajo de agenda y organización. Sí, te van a dar fotos y frases chulas que poner en un powerpoint de investigador mierdecillas, pero si quieres ser ese user researcher, eso también te lo dan las entrevistas. Por cierto, las frases “chulas” se llaman verbatim. Si vas a perder el tiempo, que parezca que dominas el lenguaje.

Ya en serio, si vas a trabajar con usuarios te recomiendo la observación contextual y/o las entrevistas uno a uno. Sacarás muchísima más información, crearás un clima de confianza con el usuario mucho mejor en el que se sincerará, te expresará dudas y te hará entender mejor su contexto y motivaciones... Hazme caso,  no busques en un grupo mejor información de la que sacarás de cada uno de sus individuos por separado.

 

El único focus group que me gustaría conducir.

El único focus group que me gustaría conducir.

Dieter Rams vs. WabiSabi

Por serendipia llego a un tweet de mi amigo Juanjo Seixas de 2011 en el que me refiere a éste álbum: Music for Dieter Rams, un conjunto de canciones creadas por Jon Brooks exclusivamente a partir de los sonidos del despertador AB-30, diseñado por el maestro alemán

"Every sound on this record, from the melodic sounds to the percussion, the atmospheric effects to the bass lines originates from the Braun AB-30 alarm clock."
 


Escucho tranquilo y me quedo mirando a mi AB-5, de la misma familia:

La idea de componer inspirándote en un objeto y todo lo que simboliza es bonita. Es un camino desde lo funcional a lo emocional muy interesante. Últimamente ando viviendo muchos de esos, tratando de ponerlos en orden en mi cabeza, de entenderlos.

Suenan las notas, algo frías, germánicas, perfectas en su ritmo y su alegoría de perfección... Y me viene a la cabeza (cómo no) Kraftwerk. Uno de los favoritos de mi hijo y que suena mucho en casa estos meses. Ellos también cantaron al progreso moderno. Y también se inspiraron en algún objeto, clásico del diseño, para componer sus cancioines. En concreto en la serie de radios Voksempfänger diseñadas por W. M. Kersting  (otro día os cuento más de ella):


Tanto Kraftwerk como Jon Brooks proponen una música que es diseño alemán puro. Es una manera de forma-función aséptica. El rol del músico es neutro, igual que el rol del diseñador moderno: ambos dejan que sea la función y el contenido el que se exprese. En este caso es la precisión del chip, los impulsos digitales amplificando su actividad. Una música muy especial pues evoca sin emocionar.

A la vez, en la mesa está, recién leído, "Wabi-Sabi, Further Thoughts". Un libro que habla de la belleza de lo imperfecto, de lo vivo que está en permanente evolución porque nace o muere, de lo gastado, vivido, oxidado, descompuesto.


Y me pregunto si existe un término medio entre ambas bellezas, o si merece la pena encontrarlo. Al fin y al cabo los términos medios siempre me parecieron el lugar más aburrido del mundo.

Quizás no haya que buscar una media geométrica, quizás sea una síntesis, a la manera las tríadas dialécticas. Una forma de diseñar para los sentidos, una manera de, proyectualmente, crear objetos, lugares, momentos, sabores... Que son bellos y útiles al mismo tiempo, que cumplen su función y emocionan, pero no porque sean capaces de hacer las dos, sino porque las dos son una. Puede que lleve años, siglos, delante nuestro y aún no nos hayamos dado cuenta.

Los ocho alumnos del Programa Vostok VI

Con mucha ilusión por ellos, pero también mía, y con algo de vértigo por si podré estar a la altura, anuncio los ocho alumnos que en septiembre de este año empiezan Vostok, el programa que imparto para formar a buenos diseñadores de productos digitales. Estas son las ocho personas:

Este año he sudado sangre para hacer la selección. Dos meses completos con muchísimas entrevistas y lo peor de todo: tener que dejar fuera a gente con un potencial tremendo, por respeto al formato, y mi compromiso con las personas que lo forman.

Muchas felicidades a los ocho.

Por qué #whymaps

Un par de videos de Youtube de cinco minutos cada uno me han hecho pensar más que un año de televisión. Así de potente es el trabajo que están haciendo Sergio y Bruno en Whymaps, un proyecto para contar, ilustrar y hacernos pensar sobre temas importantes. Me parece maravilloso por dos motivos: lo que logran y cómo lo logran.

Llevan ya dos temas tratados: la crisis de Siria y la democracia (sí, son temas ambiciosos). Con el primer video arasaron tanto en número de visualizaciones -muchos millones- como en difusión o imitadores. El segundo acaba de salir y tiene dos partes. Ésta es la primera:

El trabajo es asombroso y digno de aplauso lento por dos motivos: lo que hacen y cómo lo hacen. El “qué”: dar contexto para que podamos aprender mejor sobre un asunto y no opinemos al estilo tertuliano: con cuatro datos perros, sin entender los por qués, los actores o los antecedentes de las cosas. El cómo es quizás lo que más me sorprende, lo que disfruto en cada uno de los videos. Es el maridaje perfecto entre narración analítica (puramente narrativa, abstracta y secuencial) con comunicación sintética: visual, espacial, de conjunto.

Los que me han oído hablar de esto saben bien los ejemplos que uso siempre para explicarlo: una te cuenta el bosque con una vista aérea, la otra desde dentro, yendo de un árbol a otro. La analítica es el mapa que te da el navegador GPS antes de iniciar la ruta: te enseña el territorio y el camino que harás; la sintética es la que se inicia cuando empiezas a circular: no ves el todo, sólo las instrucciones de ruta paso a paso: gira a la derecha, avanza un kilómetro, gira a la izquierda en la intersección… Aicher decía que las ideas complejas y abstractas necesitan de comunicación analítica -sería imposible contar la Crítica de la Razón Práctica con un croquis- mientras que las ideas concretas y más espaciales se explican mejor con comunicación sintética. Este rollo no es porque quiera soltar la clase de siempre, sino para dar contexto al siguiente razonamiento (veis, esto es comunicación analítica: una idea se apoya en la siguiente):

Los temas de Whymaps son fenómenos sociales multidimensionales:  ocurren en el espacio geográfico y en el tiempo. Necesitan mapas y diagramas para contarse, pero también secuencia. Es una historia que hace zoom in y zoom out, que pasa de vistas aéreas del bosque a pasear entre los árboles, o a detenerse en uno en concreto.

Tanto Bruno (Programa Vostok) como Sergio (Nave Nodriza) se han formado en diseño y lo han sabido combinar magistralmente con una capacidad para contar cosas con muchos otros medios y capacidades que ya traían de antes. Cada vez lo tengo más claro: diseñar bien es dar placer a todos los sentidos y a la vez seducir a la mente. Para eso no basta con "hacer UX" sino que hay que saber de muchas cosas distintas.